Códigos QR que Siguen Funcionando el Año que Viene

Un código QR es un puente entre el papel y la pantalla. También es un compromiso, porque una vez impreso en mil cartas el dibujo ya no cambia.

Lo que sí puede cambiar, si lo montas bien, es a dónde lleva. Esa única diferencia vale más que todas las decisiones de diseño juntas.

Portada de la guía de esbio.link sobre códigos QR impresos
Códigos QR · Se imprime una vez, se cambia después · esbio.link

Estático y dinámico

Un código estático codifica el destino dentro del propio dibujo. El móvil lee la dirección del patrón. Si cambias el destino, tienes otro dibujo y otra tirada de imprenta.

Un código dinámico codifica un enlace corto. El dibujo apunta a esbio.link/algo, y ese enlace apunta a donde tú digas. Mueves el destino y lo impreso sigue sirviendo.

Todo lo que vaya a imprenta debería ser dinámico. No cuesta nada y la alternativa es un contenedor lleno de folletos la primera vez que se mueva una página.

Que se lea de verdad

La mayoría de los códigos que fallan en la calle fallan por motivos físicos, no técnicos.

  • Tamaño: unos 2 cm para algo que se sostiene en la mano, bastante más para leerlo de lejos.
  • Contraste: patrón oscuro sobre fondo claro. Los códigos invertidos los leen menos móviles de los que crees.
  • Zona de silencio: deja espacio libre alrededor. Un texto pegado al borde rompe la lectura.
  • Acabado: mejor mate que brillo. Los reflejos bajo la luz de una tienda cuestan más escaneos que cualquier decisión de diseño.

Prueba la prueba de imprenta con dos o tres móviles distintos, incluido uno viejo. En pantalla pasa lo que en papel falla.

Ponerle tu marca sin romperlo

Los códigos llevan corrección de errores, por eso un logotipo en el centro suele seguir leyéndose. Suele es la palabra clave.

Deja el logotipo pequeño, céntrado, y no toques los tres cuadrados de las esquinas. Son los que la cámara usa para encontrar y orientar el código, y taparlos es la forma más rápida de tener un código que funciona en tu móvil y en ninguno más.

Descarga en SVG para imprenta, para que se mantenga nítido a cualquier tamaño, y en PNG para pantalla.

Di qué se escanea

Un código suelto en una pared es una invitación a nada. La gente escanea cuando sabe qué se lleva.

Una línea corta al lado o encima: ver la carta, reservar mesa, dejar una reseña, descargar la guía. Concreto funciona mejor que ingenioso.

Imprime también la dirección debajo. Habrá quien no escanee, y escribir esbio.link/carta es razonable. Un código aleatorio no.

Saber si alguien lo ha escaneado

Como el código dinámico pasa por un enlace corto, cada escaneo es un clic que puedes ver, con la hora, el país y el dispositivo.

Da a cada pieza impresa su propio enlace. Así el folleto, la pegatina del escaparate y la tarjeta del pedido son tres números distintos en vez de uno solo.

Es lo más útil de trabajar así, y no cuesta nada más.

Antes de mandarlo a imprenta

  1. Confirma que el código es dinámico y apunta a un enlace tuyo.
  2. Dale a esta tirada su propio enlace para separar sus escaneos del resto.
  3. Revisa tamaño, contraste y zona de silencio en la prueba impresa, no en pantalla.
  4. Añade una línea que diga qué hace el código e imprime la dirección debajo.
  5. Escanea la prueba con al menos dos móviles, incluido uno antiguo.

Cinco minutos aquí te ahorran una reimpresión, que siempre es la parte cara.

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